Cómo preparar para impresión

Por 21 de diciembre de 2020abril 1st, 2021Artefinal
Cómo preparar para impresión | Aloha Gran

¿Por qué hay que saber cómo preparar un archivo para impresión?

Para evitar que una magnifica campaña, un espectacular diseño, una maravillosa idea se vea arruinada al tomar cuerpo por enviar mal el artefinal a producción, por tanto;

  • Ahorro de costes
  • Ahorro de tiempo
  • Ahorro en disgustos

La experiencia ayuda y mucho

En clase a los diseñadores gráficos nos enseñan parte de la teoría sobre preparar archivos para impresión. Aun así, en nuestro período como becarios o principios varios agradecemos tener a alguien que salve nuestros diseños del desastre en producción y lleve a la realidad toda la teoría aprendida.

De hecho, hasta la crisis de 2008 era más que habitual que en los estudios y agencias de publicidad tuvieran un artefinalista, el cual antes de enviar a máquinas e imprimir se aseguraba de que todo se iba a ver correctamente.

Mucho más complicado es por tanto acertar a la primera si no tienes formación al respecto, en este caso y si te vas a saltar al diseñador y al arte finalista es importante que cuentes con un impresor de confianza que supervise, resuelva o te notifique los posibles fallos que detecte.

Por ello el diseño final debe ser revisado con mimo y atención, por el cliente que es el que conoce el contenido y por el diseñador gráfico. Una vez que tenemos el ok al contenido y diseño es hora de preparar el arte final para su producción.

Evitaremos por ejemplo que una mala aplicación del color haga que el precio de la oferta publicada no se vea en las 10.000 copias que hemos mandado a imprimir y en consecuencia haya que tirar y repetir el proceso, con los costes tiempo, dinero y estrés que eso supone o que esperes un cartel en A3 y te llegue algo del tamaño de una tarjeta de visita.

Cómo preparar tus archivos para impresión es decir un arte final.

Una vez que tenemos el ok a nuestro diseño por parte de todas las partes implicadas sean clientes, jefes, compañeros departamento, etc. O si te pasan un diseño para crear el arte final debes revisar los siguientes pasos:

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1. Confirmar las medidas del archivo

Es una paso que parece a priori una obviedad, ya que si hemos creado el archivo debería ser el tamaño correcto, pero ¿estás seguro que no bailaste los números? ¿Te han cambiado el formato en algún momento del proceso? ¿Tenías el documento la unidad de medida correcta? ¿es la medida que tenías presupuestada? todas estas preguntas se hacen más necesarias todavía si tú no has sido el que ha creado el archivo y te han convertido por tanto en el “artefinalista”.

Revisar esto son unos pocos clicks que evitan que el contenido;

  • se corte por donde no debe
  • el formato se salga de lo estándar duplicando precio
  • el tamaño resulte ser muy distinto a lo que teníamos en mente

Para ello tendremos que ir a ajustes del documento en el programa del archivo (Indesign, Illustrator, Corel, Word, Powerpoint…Etc) y comprobar las medidas y la unidad de medida que nos indica.

NOTA: Si nos pasan un PDF para revisar, podremos ver la medida llevando el cursor a la parte inferior izquierda del documento. Esta medida incluye los márgenes que debería llevar correspondientes a de marcas de corte y sangrado.

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2. Dejar sangrado en el documento

El proceso de imprimir a nivel profesional implica la impresión en pliegos o rollos de papel que luego pasan por una guillotina que les da el tamaño final permitiendo una impresión sin borde, aquí surge la necesidad del margen de sangrado.

¿Qué es el sangrado en un documento?

Es un margen de seguridad perimetral al exterior del documento donde el diseño se expande para evitar que la guillotina deje un perfil del color del soporte.

Las guillotinas y máquinas de acabado son cada vez más precisas y ágiles, sin embargo sigue existiendo la posibilidad de que haya un pequeño desfase de unos milímetros dejando ver el papel si no hemos dejado margen de sangrado.

Márgenes de sangrado recomendados, salvo otras indicaciones de fabricante:

  • 2 o 3mm en pequeño formato
  • 5 y 10 mm en gran formato, tamaños superiores a A0 (841 x 1190 mm)
  • En el caso de vinilos y dada su naturaleza con cierta elasticidad para la colocación algunas piezas necesitan un margen superior, por lo que en este caso es más importante si cabe tener las medidas necesarias

NOTA: Si nuestro documento no tiene manchas de color al borde que “se salgan” no habrán ningún problema en caso de olvidar el sangrado del documento.

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3. Perfiles y modos de color

Lo perfecto es consultar con la imprenta o fabricante en que perfil de color trabaja para crearlo en ese mismo perfil o en el caso de ya tenerlo diseñado ser nosotros los que hagamos el cambio y hacer los ajustes necesarios si lo vemos necesario.

Hoy por hoy el perfil más habitual en España y Europa es el Fogra 39. En caso de no tener acceso a la información este es un boleto ganador.

Nos debemos asegurar también de que todos los elementos gráficos que componen el diseño estén en el modo de color CMYK (Cyan, Magenta, Yellow y Key Black) y no en RGB (Red, Green y Blue) .

Los elementos que estén en RGB, modo de color digital, se mostrarán más vivos y luminosos, la impresora los convertirá a CMYK por lo que nos llevaremos disgustos con el color que no podremos resolver una vez impresos al descubrir que el color es mucho más apagado que el que veíamos en pantalla.

NOTA: Existe también la Hexacromía añadiendo el naranja y el verde a las 4 tintas base (CMYK), para impresiones de alta calidad, la cual se usa para trabajos concretos de lo que hablaré en otro post.

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4. El negro y las tintas especiales

El negro

El negro, salvo excepción, es la última capa de color que se aplica y deberemos asegurarnos de que se aplica como necesitamos ya sea canal único o sobreimpreso.

Negro sobreimpreso: Se añadirá cubrirá todo lo que haya debajo, lo que le dará pequeños matices de color por influencia de los tonos que haya debajo.

Canal propio: Donde haya negro se eliminarán los demás, siendo el único color en esa área y dándole más uniformidad.

Según la composición interesará más una opción u otra. En textos la norma es que vaya sobreimpreso para evitar “huecos” cuando vaya sobre otro color. Al igual que en textos largos o de pequeño tamaño es recomendable que vayan en una sola tinta al menos en impresión offset para evitar que se vea doble.

Tintas planas

En ocasiones además de las CMYK querremos añadir una tinta plana con el pantone de la marca, en este caso debemos asegurarnos de haber indicado correctamente el nombre del pantone en el programa en que hayamos diseñado que es una tinta planta para así evitar que lo componga en CMYK y de esta forma cree un canal propio para esta tinta.

Un error habitual es elegir la paleta de color con la pantonera creando X canales de color y que al final el trabajo esté compuesto por los 4 canales de CMYK más esos X colores. La consecuencia es un encarecimiento muy considerable del precio ya que cada color necesita una plancha de impresión en offset. En el caso de la impresión digital que sea la máquina la que convierta los colores a CMYK quedando fuera de nuestro control.

Tintas UVI

Son tintas especiales, que se aplican al final, son las responsables barnices, metalizados, fosforescencia y/o relieves. Es necesario indicar que zonas van a estar cubiertas por una tinta plana en el mismo archivo o en una página adjunta (consultar con nuestra imprenta) con el nombre adecuado permitiendo que el impresor sepa qué tipo de tinta queremos. Lo añadiremos también en observaciones o en el email para asegurarnos.

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5. La resolución de las imágenes

Además de estar en el formato de color adecuado es necesario revisar que las imágenes tengan la resolución adecuada para el formato del que hablamos. Para ellos resvisaremos los ppp (puntos por pulgada) que tiene.

Pequeño formato

En el caso de pequeño formato, lo que implica que se van a ver de cerca, debe tener una resolución de 300 ppp, todo lo que sea inferior a eso nos va aproximado a pixelados, desenfoques y borrones.

Ejm: Tarjetas, flyers, trípticos, carteles…

Gran formato

Ocurre como con el puntillismo, al verse de lejos nos permite usar una resolución menor y con 100 ppp o incluso a 60 ppp tendríamos suficiente. Además el peso del archivo será más manejable para usuarios y máquinas.

Ejm: Vallas, Mupys, Lonas para fachadas…

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6. Revisar vínculos a tipografías, imágenes y gráficos

Tipografías

De nuevo tenemos que diferenciar según el tipo de trabajo:

Pocas páginas o poco texto

Aquí lo más seguro es trazar las fuentes, así evitamos al 100% que cambie la composición y el diseño.

Nota: Es importante ser conscientes que al trazar las tipografías se convierten en forma, por lo que ya no serán editables fácilmente y si tras esto hay que hacer alguna modificación en el texto se complica la cosa. Por ello mi recomendación es guardar una copia sin trazar a la que recurrir en futuras ediciones o ante posibles cambios de texto.

Múltiples páginas o mucho texto

Si el documento es muy extenso como una revista, un libro o un catálogo, es más sensato incrustar o adjuntar las tipografías y pasárselas al impresor, que trazar todo el archivo.

Imágenes y gráficos

Al igual que los textos tenemos la opción de incrustar la imágenes y por tanto al ser parte del archivo en la imprenta podrán verlas sin problema.

Si el archivo es muy grande, con muchas imágenes y elementos gráficos, para hacer más manejable el archivo es mejor vincularlas y empaquetarlas para enviárselas al impresor si fuera necesario.

NOTA: Antes de crear el PDF para impresión debemos asegurarnos de que no hay ningún vínculo por actualizar o perdido, ya que en este caso la imagen que estaremos viendo será un previo de baja resolución y se traducirá en una imagen dentada en impresión.

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7. Marcas de hendido y troquel

Las marcas de hendido son unas líneas discontinuas con las que indicamos por dónde va a doblar nuestro documento, ya sea un tríptico o una caja, es importante que esté bien calculadas para no llevarnos sorpresas con las perdidas de espacio en el recorrido.

Ejm. Un tríptico tendrá la pala interior más pequeña para que al doblar no se curve.

Cuando preparamos un archivo para impresión debemos revisar las marcas de troquel que son líneas continuas con las que indicamos por donde debe ser cortado nuestro documento. Si trabajamos uno predefinido o estándar para el fabricante nos tendrá que facilitar la plantillas para asegurarnos que corta por donde esperamos.

En el caso de que sea un trabajo ad hoc le tenemos que indicar, con esas líneas continuas y discontinuas, por dónde cortar y dónde doblar, estás líneas tenemos que hacerlas no imprimibles, darles su propio canal y nombre. Con estas indicaciones en imprenta crearán la matriz por lo que una mala indicación terminará con un corte donde se iba a doblar y viceversa, por tanto un material inservible que haya que volver a producir.

Qué tipo de archivo enviamos

El archivo perfecto para enviar a producción es un PDF, salvo excepciones como pueden ser las fotografías que no entran en este artículo por tener características diferentes.

El PDF que exportaremos deberá llevar la sangre y las marcas de corte, que es lo mínimo que suelen necesitar en imprenta. En ocasione necesitarán también que aparezcan las marcas de registro y color.

Los motivos:

  • Es ligero más ligero que otros formatos.
  • Contiene la información de color.
  • Permite comprobar la resolución y mantener los elementos vectoriales.
  • Ver medidas y hacer ajustes en marcas de corte
  • Trazabilidad de textos
  • Permite cierto nivel de editado para subsanar pequeños errores.

¡Espero que este artículo te haya resultado útil para preparar tu archivo para impresión!

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